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Venezuela

Maduro está solo y todos conspiran a su alrededor, dice su ex jefe de espías

 

El gobernante venezolano Nicolás Maduro está totalmente aislado y los jefes de las diferentes facciones que forman su régimen conspiran en secreto, buscando una salida ordenada de la crisis al presentir que el final está cerca, según el ex jefe del Servicio Bolivariano Nacional de Inteligencia.

“Hay mucha gente que han hecho negocios [y acumulado mucho dinero], y ya ellos en el fondo no están interesados en que Maduro esté. Esa es la realidad”, dijo Manuel Cristopher Figuera.

El general está en Estados Unidos tras verse obligado a pasar primero a la clandestinidad y luego a salir de Venezuela para proteger su vida.

“Hay gente en el país, de distintas jerarquías, desesperadas por salir de Maduro. [...] Hay ministros que están en ejercicio, hay alcaldes, hay gobernadores. En este momento yo no creo que Maduro tenga incondicionales, salvo su familia”, agregó en una entrevista con el Nuevo Herald realizada en un hotel de Miami.

Y en particular, también están los boliburgueses, los grandes magnates del chavismo, quienes tras amasar fortunas de miles de millones de dólares hoy están entre los primeros que quieren salir de Maduro para darse de la gran vida, dijo el general.

Incluso la vicepresidenta Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez, el actual ministro de Información, ya han comenzado a buscar la salida presintiendo que el régimen no podrá resistir los efectos de la crisis y las intensas presiones ejercidas por Estados Unidos y la comunidad internacional, agregó. “Los hermanos Rodríguez también han estado negociando por allí a espaldas de Maduro”.

Especializado en contrainteligencia y entrenado en Cuba y en Bielorrusia, Cristopher Figuera estuvo entre los pocos oficiales que participaron en el fallido levantamiento del 30 de abril y liberó al dirigente opositor Leopoldo López, reconociendo la autoridad del presidente interino Juan Guaidó.

En esa operación, dijo, debieron de haber participado también el ministro de Defensa Vladimir Padrino López y el presidente del Tribunal Supremo de Justicia chavista, Maikel Moreno, pero al final no lo hicieron.

“Maikel Moreno ya venía trabajando con Padrino. Yo sabía que él andaba en algo, incluso había otros líderes, que me han pedido que no les mencione, civiles y militares. Es gente que está allá que todavía se mantiene en la sombra”, dijo el ex jefe de inteligencia.

Pero aunque la conspiración tenía por fin salir de Maduro, el plan no era colocar a Guaidó en el palacio presidencial, dijo.

“Maikel Moreno estaba pidiendo que ese proceso transicional durara unos tres años y medio, estaba pidiendo nombrar al ministro del Interior y Justicia, nombrar al fiscal y seguir al frente del Tribunal Supremo”, dijo .

“Lo que él estaba haciendo es peor que lo que tenemos. No era para que Guaidó asumiera la presidencia, sino que él, [Moreno] llevara la transición. Y aspiraba a que Estados Unidos lo reconociera a él, para llevar el proceso de transición”, agregó.

Según los planes de la conspiración, Moreno debía emitir una especie de pronunciamiento judicial para brindar una justificación legal a la destitución de Maduro, que luego sería seguido por un pronunciamiento por parte de Padrino en representación de la Fuerza Armada Nacional.

Los planes también incluían que se le brindara protección a Moreno, quien manifestó temor ante las posibles acciones de las bandas paramilitares conocidas en Venezuela como colectivos. Los conspiradores también habían accedido a garantizar la seguridad del propio Maduro.

Pero si bien el plan contaba con el respaldo de algunos actores clave, no todos los sectores habían sido incluidos, dijo Cristopher Figuera.

“¿Yo preguntaba, y como está Diosdado Cabello en esto?”, relató Cristopher Figuera en referencia al presidente de la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente y número dos del chavismo.

Moreno constestaba: “Ese tema no se ha hablado, pero eso se puede hablar”. Y Cristopher Figuera le respondía: “Pero no… tú tienes que incluir a todos los factores de poder, tú no puedes negociar aquí a espaldas de nadie”.

Aunque la figura visible de ese movimiento era Moreno, quienes realmente estaban detrás eran los grandes magnates del chavismo, quienes tratan de lograr una fórmula que permita apaciguar la ira de Washington y de la comunidad internacional para resguardar sus fortunas.

“Detrás de Moreno estaban los testaferros, porque hay mucha gente que se ha beneficiado del tráfico de influencia y que tiene mucho dinero, que no les interesa la política, sino su propio beneficio, y quieren ver una salida porque ahora quieren disfrutar del dinero. Muchos de ellos están sancionados” por Estados Unidos, dijo.

La conspiración comenzó cuando los testaferros le ofrecieron mucho dinero a Moreno por redactar ese decreto.

Aunque el general pudo salir de Venezuela, su asistente en el SEBIN, el mayor Jesús García Hernández, no tuvo la misma suerte. Apareció muerto en mayo en un hotel en la ciudad de Los Teques, con una herida de bala en la cabeza, en un caso en que la Policía del régimen trató como un suicidio pero que Cristopher Figuera sostiene que fue un asesinato.

“Maduro en algún momento tendrá que saldar esa cuenta”, dijo.

Cristopher Figuera dijo que el control del régimen está en manos de diferentes facciones, que controlan áreas del país en distintos feudos, que el general llamó “factores de poder”.

El más visibles de estos es el controlado por Maduro y su familia, pero también están los sectores controlados por el actual ministro de Industria, Tarek El Aissami, el de Cabello, el de los hermanos Rodríguez, y el más discreto sector encabezado por Padrino López.

El que Moreno y Padrino López no estén presos hoy en realidad refleja la debilidad interna de Maduro, dijo el ex jefe de espías.

A Maduro le habrán recomendado, dijo Cristopher Figuera, que necesita hacerse de la vista gorda sobre las conversaciones que sostenían Padrino y Moreno simplemente porque no tiene con quien reemplazarlos.

“Allí está apelando al dicho de más vale malo conocido que bueno por conocer. El ya sabe quien es Maikel Moreno. Sabe que es lo que tiene y que no tiene, y donde lo tiene. Igual sabe de todos”, dijo Cristopher Figuera.

“Todos están además sancionados y allí todos se necesitan, aunque la situación ya se está deteriorando más y yo me imagino que están desesperados”.

Siga a Antonio María Delgado en Twitter: @DelgadoAntonioM

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